Eduardo Sánchez Rugeles: Un nuevo aire para su Etiqueta Azul

Por @Joaquin_Pereira

 

-[La película basada en su novela se llamará Dirección opuesta]-

 

Parece que los planetas en la carta astral del escritor venezolano Eduardo Sánchez Rugeles se han confabulado para brindarle un aspecto favorecedor a sus proyectos. 2019 se presenta con tres importantes avances en su carrera: la reedición en España y la traducción al inglés de su exitosa novela Etiqueta Azul/Blue Label y el estreno de la película basada en ella.

Un día antes que España celebrara su constitución, Sánchez Rugeles presentó en Madrid su novela en la librería Tipos Infames –Calle San Joaquín, número 3-, invitado por su nueva casa editorial Kalathos Ediciones y acompañado por quien prologara su libro, la escritora venezolana Karina Sainz Borgo -que vive un dulce momento literario al venderse en Francfurt los derechos de su novela La hija de la española para ser distribuida en 20 países.

 

La primera sobre la diáspora

Hay obras que más que pertenecerle a un autor le pertenecen a una generación. Así lo hizo ver la escritora Sainz Borgo al calificar a Etiqueta Azul/Blue Label como la primera novela sobre la diáspora venezolana –la que ahora ha llegado a cotas de tragedia.

La describe como un road trip -un viaje de larga distancia en la carretera- juvenil con toques trágicos y hasta quijotescos. Como tema fuerza la obra muestra el desarraigo, tanto de los protagonistas de la historia como la del mismo autor de la obra, aunque éste insista en llamarlo más bien guayabo –esa sensación de despecho que sienten los enamorados al ver perdido su amor primordial, esta vez por un país, Venezuela.

Volver a leer la novela de Sánchez Rugeles para escribir el prólogo de esta nueva impresión significó un proceso doloroso para Sainz Borgo. “Todos tenemos dolores encuadernados con respecto a Venezuela”, dijo la escritora.

Reconoció nuevamente en la narración una búsqueda personal de su autor que al tratar de encontrarse a sí mismo logra una especie de foto de grupo de quienes como él han tenido que emigrar de su patria.

Tanto Sánchez Rugeles como Sainz Borgo comparten –aparte de la pasión por la escritura y la nostalgia por Venezuela- ser egresados de la misma Alma Mater, la Universidad Católica Andrés Bello, él en Letras y ella en Periodismo. “Ambos éramos muy intensos en nuestra época de estudiantes”, recuerda Rugeles.

Hace 11 años Sánchez Rugeles se mudó a España molesto con Venezuela, aunque confiesa que la distancia en kilómetros ha aumentado la nostalgia. “Tengo una herida. Todo mi trabajo tiene que ver con mi país. De hecho mi acento sigue sonando a venezolano, no lo he cambiado”, dijo.

Antes de emigrar ejerció como docente de educación media en el Colegio San Ignacio de Loyola de Caracas. “Me gustaba ser profesor, llevo la docencia en el cuerpo. Estaba melancólico, y esa tristeza me hizo recordar a los muchachos de bachillerato a los que les daba clase”, recordó Sánchez Rugeles para explicar cómo se inspiró para crear a los personajes de Etiqueta Azul/Blue Label. La primera edición está dedicada a ellos -al grupo 80H-, de quienes obtuvo el perfil, el aire y el vocabulario de su historia.

La protagonista de su novela, Eugenia Blanc, la comenzó a perfilar en un cuento anterior, creado a partir de una noticia que leyó sobre lo poco lectores que eran los españoles. “Quise crear un personaje que sí le gustara leer pero no el canon –El Quijote de Cervantes, la obra de Borges-, sino sus propios intereses. Así nació Eugenia”, explicó.

Para encontrar la voz del personaje se inspiró en una amiga que hoy día vive en Italia -Laura- y en una alumna que tuvo con un humor muy negro. “Me gusta la gente oscura”, confesó Sánchez Rugeles.

Al director de Kalathos Ediciones, David Malavé, Eugenia le parece un personaje terapéutico para los lectores. “Es el arquetipo del curador herido”, dijo.

Aunque a Sánchez Rugeles siempre le gustará este personaje, considera que como está conformado no obtendrá redención, si pensamos en su historia luego de lo que se cuenta en la novela. “Eugenia no va a cambiar. Será infeliz siempre”, afirmó. En cambio sobre el personaje de Vadier si lo ve realizado y comprometido con Venezuela más allá de lo que muestra su novela. “La luz en la historia la pone Vadier Inicialmente –en el primer manuscrito- el viaje lo hacían dos personajes pero era muy oscuro. Por lo que hice que en el viaje se sumara este tercer personaje y entonces la historia fluyó”.

 

Sus comienzos

El joven escritor venezolano comentó que no le gustaba la forma en que se dictaba literatura latinoamericana cuando cursaba estudios de bachillerato. Su profesor le permitió explorar lecturas alternativas al pensum, como lo fue la obra de Salvador Garmendia.

Nunca le ha gustado escribir cuentos, lo que siempre ha sido un tema de discusión con su colega Rodrigo Blanco. “Tuve que escribir cuentos para poder participar en los concursos literarios, que eran más numerosos que los de novela”, dijo.

Pero fue precisamente un concurso de novela el que cambió su vida lanzándolo al ruedo de los escritores profesionales. En el 2010 gana el Premio Iberoamericano de Literatura Arturo Uslar Pietri precisamente con la obra que ahora reedita con la editorial Kalathos.

Antes de ésta había escrito una titulada Transilvania unplugged que reconoce no gustarle tanto pero que significó su personal taller de escritura. Con ella aprendió a crear personajes y darle vida en una historia. Con sus posteriores textos se ha sentido creativamente más libre.

Ha sido un trabajo arduo lograr que las editoriales se interesen en su trabajo. Algunos hasta le recomiendan que se olvide de escribir sobre Venezuela.

David Malavé intervino para felicitar a Sánchez Rugeles por sumarse a su editorial y reconoce en su obra el manejo de temas universales: la locura, la muerte, la diversidad sexual,… “¿Este chamo sabe las “bombas” que va poniendo?”, se preguntó Malavé haciendo alusión al impacto de la obra de Sánchez Rugeles en sus lectores.

Como secreto de su oficio, Sánchez Rugeles confiesa que para ser escritor hay que ser necio, inmaduro y no parar de escribir. Se encuentra actualmente creando una nueva novela que lo mantiene en vela durante las madrugadas. Su escritura le está deparando horas muy intensas. La historia está ambientada en los años 70 –Entre San Francisco en EEUU y Venezuela- por lo que ha tenido que realizar una investigación exhaustiva para construir la trama.

 

Del papel a la pantalla

Luego de alcanzar el premio Arturo Uslar Pietri la obra de Sánchez Rugeles comenzó a recibir la atención de realizadores audiovisuales que le propusieron llevar sus historias a la gran pantalla. En un primer momento leyó varias propuestas de guiones que no le convencieron hasta que lo contactó Alejandro Bellame para hacer la película de Etiqueta Azul/Blue Label.

Durante la producción de la cinta han tenido que hacer adaptaciones en la historia principalmente por motivos presupuestarios. “Hacer cine en Venezuela es heroico”, afirmó Sánchez Rugeles.

Aunque intentaron pagar los créditos para incluir música de Bob Dylan en la cinta –por la mención que hacen del artista en el texto de la novela-, tuvieron que desistir luego de que se conociera que había ganado el premio Nobel, tras lo cual se dispararon sus royalties.

Decidieron entonces cambiar esta referencia musical -haciendo la película un poco más indie– por una de las figuras más importantes del rock venezolano, el músico Carlos Eduardo Troconis, conocido como “Cayayo“.

Por no contar con el patrocinio de la marca de whisky a la que hace referencia la novela, tuvieron que escoger un título diferente: Dirección opuesta, coincidiendo con uno de los temas de Cayayo. La letra de la canción nos hace recordar a la diáspora venezolana: Gente viene y gente se va/ y los veo pasar, no es distinto/ A otros que se quedan atrás, nos los culpo en andar en otro ritmo.

La realización de filmación no contó con el apoyo del ministerio de la cultura venezolano por las críticas a Bolívar presentes en el texto de la novela. Una marca de licor quiso patrocinar el proyecto pero si se hacían cambios sustanciales en la trama: quitar las groserías y una escena en la que se soborna con alcohol a un funcionario policial. Sánchez Rugeles y Bellame decidieron no aceptar para permanecer fiel al texto de la obra original.

Trabajar como guionista junto a Alejandro Bellame le ha abierto a Sánchez Rugeles un camino más rentable que el de novelista. Actualmente está redactando el guion para una película basada en otra de sus novelas, Julián (2014). Además está escribiendo a dos manos una historia junto a la realizadora de La distancia más larga (2013), Claudia Pinto.

Sánchez Rugeles espera expectante el año 2020 para ver si se cumple la profecía de la protagonista de Etiqueta Azul/Blue Label, cuando en un bar de Paris Eugenia afirma que la revolución en Venezuela acabó.

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